martes, 30 de mayo de 2017

Soñé que mi voz seguía a mi mente

Soñé que mi voz adquiría
una manera sólida y grácil,
y al mismo tiempo cariñosa.

Mis versos de pronto eran
una pálida manta que caía
sobre el pasto de un acantilado.

Era el mes de octubre de un día soleado,
tenue y ventoso. Y esa voz, mi voz,
de tan hermosa, era por fin reconocida
por los dioses, que me llamaban
para sentarme a su lado, me palmeaban
el hombro, y me prometían que,
aunque algún día mi corazón
dejase de latir, mis palabras permanecerían
como una muestra de mi meritorio paso
por esta castigada y al mismo tiempo
fértil y amplia tierra.

Y no supe qué pensar de ese sueño.
Ni lo sé ahora. Y tal vez nunca
lo sepa, aunque revelarlo sea
un motivo esencial en mi vida.


domingo, 28 de mayo de 2017

La plegaria del hombre sensible

Ahora entiendo, después de tantos años, mejor a mi madre,
y a mi amigo A, y a todos esos seres sensibles y egoístas,
inclinados a la espectacular tarea de volver un hecho
de la existencia algo todavía más inefable,
casi apto para tocar la dorada inmensidad,
nunca del todo vista, de los dioses,
aquellos seres que son recordados en algún punto de esta tierra,
por quienes, temerosos, se inclinan aún hoy para pedirles
un poco más de vida, un poco más de un carácter,
o algo cierto, que le otorgue al sentir
esa tranquilidad que cada día les falta.

sábado, 27 de mayo de 2017

Mármol amarillo limón

Elevar la posibilidad de tallar en un sentido
que está más que nada determinado
por lo que no conocemos, pero intuimos
como una instancia que aparece gracias
a nuestra insistencia, y que por lo tanto nos pertenece,
y al mismo tiempo nos es ajena.

Su estandarte es mucho más que nosotros.

Y sin embargo, nosotros mismos lo hemos
clavado en el pedregoso suelo de una isla,
azotada por el viento, lejana, refulgente y verde
que todavía no tiene un nombre bien rimado.

jueves, 25 de mayo de 2017

Peregrinación

Quisiéramos tener un limón cerca para hacer con él
un jugo dulce que a la vez tendría el toque agrío
necesario para que las bandadas que van
por el cielo de todos los continentes,
sigan hasta encontrar esa paz escondida en nosotros
que todavía no aflora, porque la voluntad exige y exige,
y nosotros, que vamos como un rebaño,
no tenemos todavía la astucia de persistir lo suficiente.

Pero falta poco, nos decimos, y seguimos un poco más
por secas montañas que alojaron montones de rebeliones
que hoy están sepultadas en un tiempo
que orgullosos llamamos pasado.

jueves, 11 de mayo de 2017

Luna de las flores

El aprendizaje más grande
es algo íntimo que en realidad
involucra un proceso arduo y cansino
que con suerte se vislumbra bajo las montañas
tocados los juncos, dicen en oriente,
por la luz inquietante que tiene la luna de las flores.


Y de eso hablan los poetas de todos los mundos,
sin ser explícitos. Cuentan de la fuerza energética
que está en nuestros corazones y determina
nuestro estar. Y de cuánto cuesta encaminar
unas pocas certezas versátiles, que son iguales
a esos juncos, que siguen  ahí, plácidamente erguidos,
apenas movidos por un viento sur.
Avanza el otoño.


domingo, 7 de mayo de 2017

La posibilidad de ser más que sí mismo

Quería aferrarse a la idea
de que sus angustias lo iban a volver,
más tarde o más temprano, un hombre más sabio
y por lo tanto capaz de lidiar con las corrientes
que llevan de un lugar a otro a los hombres
y los abstraen de la posibilidad de elegir por sí solos
con la perenne libertad que tienen los dioses.

Y así se perpetuó en los años.
Y avanzó poco. Pero al final esos pequeños
pasos lo entusiasmaron lo suficiente
como para creer que la posibilidad
de ser más que sí mismo estaba
íntima y cariñosamente en él.