Archivo del blog

domingo, 28 de mayo de 2017

La plegaria del hombre sensible

Ahora entiendo, después de tantos años, mejor a mi madre,
y a mi amigo A, y a todos esos seres sensibles y egoístas,
inclinados a la espectacular tarea de volver un hecho
de la existencia algo todavía más inefable,
casi apto para tocar la dorada inmensidad,
nunca del todo vista, de los dioses,
aquellos seres que son recordados en algún punto de esta tierra,
por quienes, temerosos, se inclinan aún hoy para pedirles
un poco más de vida, un poco más de un carácter,
o algo cierto, que le otorgue al sentir
esa tranquilidad que cada día les falta.

No hay comentarios:

Mis orígenes

Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...