Todos formamos un sistema e integramos muchos más,
y en esa integración intentamos diferenciarnos y cumplir
un rol que jamás termina de emerger en la inmensidad
de conexiones que por todos lados nos llevan
fuera de la voluntad.
Y sin embargo, debemos insistir en ser quienes deseamos:
es un deber y un derecho el desafío a los dioses,
somos hombres y persistimos sin ritmo ni certezas.
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