Las ciguenas que sobrevuelan
edificios de un estilo noble, el Imperio
las garrafas de gas, a metros
en casillas malhechas
y una autopista que te lleva al río,
junto con vasijas hermosas de porcelana,
tapices inmensos y cuadros de una
sensibilidad que dan ganas de tocarlos
aunque uno sepa que eso no es posible.
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