Es difícil no renegar de nada
ver el río en verdad perlado
calmo y a la vez como a la espera
de que algo pase. Es difícil sentir
en esta parte de la ciudad a los loros
pero a veces pasa; a veces las ilusiones
vuelven al cuerpo y pronostican
momentos que serían la mejoría
casi perfecta de un pasado
domingo, 17 de agosto de 2014
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