Los cactus suben por las montañas
para establecerse como vigías
de un río que pasa por lo bajo
muy pocas veces con agua.
Son los grandes pájaros
y los pumas que no se ven nunca
los que le otorgan incluso más encanto
al espacio que, cuando uno mira para arriba,
encuentra celeste, de un celeste tan intenso
que pareciera que el aire entra más
en los pulmones de todo y de todos.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Playa paraíso
Vamos a la playa cerca de las dos y media de la tarde. Nos ha detenido el hecho que no haya luz en nuestra casa. Mi hija se ocupa del tema,...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Una vez levantado de la siesta, y luego de quedarme mirando el techo un buen rato, decidí que lo mejor sería terminar algunos dibujos que te...
-
Sigue el ritmo de los días y las estaciones, con la alegría de quienes viven el instante como los pájaros. Cada mañana, gracias a su sonri...
No hay comentarios:
Publicar un comentario