Claro, uno está a la espera de una voz
que se muestra espléndida, bruñida
de algún modo segura
y después resulta que es un gatito
que subió al pino más alto y sin demasiada
gracia se lanza sobre el pasto recién mojado
por la mañanita. Esperemos rezar algún día
con algún grado de convicción
y con la mirada en alguna cumbre
espolvoreada en visiones de un color
azul o turquesa. O podrían ser ambos colores
en las plenitud de un agua que corre
en forma cada vez más
firme en busca de otra frase
que uno piensa de forma ingenua.
Archivo del blog
domingo, 5 de julio de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mis orígenes
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Y desmoronado como estaba recibí el lazo sagrado. Entró en mí el juguete voluptuoso de Flavia. Y cuando entró, empecé a sentir un dolor que,...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario