Ella se alza espectacular como una
sandía consumiéndose por el frío
de hielos que la recubren en una olla
inmensa al borde de una pileta
situada en un lugar pletórico
de bananeros y árboles de café.
El día prometía ser de sol pero está más bien nublado. Después del desayuno me resuelvo a pintar un poco. No avanzo mucho con la pintura, p...