Después de convivir unos días
con un hombre supuestamente iluminado
adquirí sensaciones espléndidas
basadas en la dimensión humana
de sus flaquezas, de sus dulces imperfecciones
que se derramaron como rosas blancas sobre mis pies,
que adorables, las tocaron un poco.
Ahora lo sabemos. No hay amigos imagen
ni idea, ni mucho menos una conducta
útil para alejarnos de las dimensiones misteriosas
que por todos lados nos circundan con la intención
de que captemos la intensidad amorosa
que tiene lo incierto e inseguro
y que nos otorga, a fin de cuentas, la libertad.
Estamos nosotros y el otro. Nosotros
y esas ideas que podemos establecer
de lo que siempre está más allá,
y que muchos resumen con el nombre de Dios.
Archivo del blog
viernes, 17 de marzo de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Caleta Tankah 2
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
-
Sigue el ritmo de los días y las estaciones, con la alegría de quienes viven el instante como los pájaros. Cada mañana, gracias a su sonri...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Una vez levantado de la siesta, y luego de quedarme mirando el techo un buen rato, decidí que lo mejor sería terminar algunos dibujos que te...
No hay comentarios:
Publicar un comentario