Es raro lo que nos pasa.
Existen montones de cosas
que no son más que ataduras
para volvernos mejores en algún sentido
que muchas veces no tenemos demasiado
definido, pero que esencialmente tiene
que ver con la necesidad de adaptarnos
a un sistema que nos cobije y al mismo tiempo
demande el valor de una membresía
que nosotros pagamos sin estar
demasiado convencidos
porque cada día soñamos con irnos
más allá, como si una frontera
pudiera ser borrada del todo, y el viento,
sobre el manso campo florecido,
sonar perfecto muchos días.
Archivo del blog
domingo, 11 de junio de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tipo de vida
El día prometía ser de sol pero está más bien nublado. Después del desayuno me resuelvo a pintar un poco. No avanzo mucho con la pintura, p...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Hoy, más temprano, me puse a escribir y luego a contrastar esa escritura con el chat inteligente. La verdad es que entablar un diálogo con...
No hay comentarios:
Publicar un comentario