Cuando por fin dejamos de buscar
un hito que justificase algún tipo de seguridad,
volamos hacia las montañas que están a lo lejos.
Unos pájaros, pequeños, simpáticos de dos colores
nos acompañaron.
Después las cadenas tocaron el fondo del océano.
Archivo del blog
viernes, 29 de diciembre de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Día gris de calor
Un día de sol con falta de aire y también una canción que se repite. Van a despertar del sueño, dice la letra. Sale de un bar la música. Esa...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Cuando te adentraste en el agua helada de la orilla para sentir las pequeñas olas, mirando el horizonte, pensaste que si cambiaras tus cre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario