jueves, 15 de noviembre de 2018

Negro amenazante


Al final, por lo que parece, somos todos bastante endebles,
y estamos en busca de algo de un poder que nos permita
elevarnos un poco del piso para no soportar la tristeza
que nos provoca el yugo de las limitaciones de toda índole.
Deseamos salir del imperio inexorable llamado naturaleza
en donde los cuerpos chocan unos con otros
en procura de un alimento que los potencie y les permita
sobrevivir a los cielos que muchas veces lanzan
pájaros enormes de un negro amenazante
como en un simulacro de lo que podría ser
el final de los tiempos.

No hay comentarios:

A la hora de vivir

  Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...