En la noche de luna llena
cuando está todo quieto y uno en el jardín,
que es la historia completa de una vida,
busca dar un paso más,
advierte que no hay más que sinuosas líneas,
discursos, formas distintas de encarar lo mismo:
hay árboles, casas, calles, estrellas,
una luna llena, pájaros ahora en silencio,
a la espera de un nuevo día, y autos,
interminables, pasan a lo lejos,
en la ruta, en sintonía con una línea
que podríamos llamar: "La marca del tiempo."
Y por más nombres que ensayemos
lo mismo esos fenómenos seguirán ahí.
Y hombres y mujeres podrán hacer
su interpretación
en un intento de encontrar un sentido
que consideren verdadero
a tantas experiencias, fantasías,
estrellas, días, volúmenes atrayentes, rutas, cosas.
Archivo del blog
lunes, 3 de diciembre de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mis orígenes
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Y desmoronado como estaba recibí el lazo sagrado. Entró en mí el juguete voluptuoso de Flavia. Y cuando entró, empecé a sentir un dolor que,...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario