Ahora mi pulso se volverá amable y tranquilo,
una rosa blanca que se deleita con el rocío,
y esas cosas que tienen la forma
de máscaras africanas colgadas
de una pared con humedades,
se irán esfumando como les pasa
a esas fotos antiguas, que ahora nadie mira,
porque su imagen perdió el encanto
que te otorga el convocar a los otros.
Y dormiré en paz
acunado por sensaciones de amor
que otros tuvieron y por arte de magia
dejaron a mi lado.
Archivo del blog
lunes, 18 de marzo de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Día gris de calor
Un día de sol con falta de aire y también una canción que se repite. Van a despertar del sueño, dice la letra. Sale de un bar la música. Esa...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Cuando te adentraste en el agua helada de la orilla para sentir las pequeñas olas, mirando el horizonte, pensaste que si cambiaras tus cre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario