Del enorme edificio llamado el "Palacio de Tribunales", por una puerta lateral, entre nervioso y envalentonado, sale un Ministro de la Corte Suprema rumbo a mi club -de donde también es socio por lo que he visto alguna vez-. Unos pasos detrás, camina rápido también un custodio. Yo lo sigo a cierta distancia porque también voy hacia el club a nadar. Esa pileta cerrada no me gusta, pero cumple una función útil. Lo mismo mi oficina ubicada enfrente del "Palacio de Tribunales". No sé qué haría de mi vida si no necesitase de una función útil de ese tipo. Supongo que lo que se conoce como "arte", pero desprendido de un fin comercial y suplantado por un propósito placentero -lleno de libertad- que no logro incorporar.
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sábado, 4 de julio de 2026
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Mis orígenes
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