Supongo que la escritura es una manera de ejercitar cierta voz. Ejercitarla hasta que comience a decir las cosas con los modos que exige el tiempo en el que son dichas.
Un reloj que finalmente adquiere la hora del mundo.
A fin de cuentas, no hay mucho más allá del hecho de que estamos a la espera de una gran ola que ha sido anunciada. Y sobre el papel la queremos describir. Pero no llega.
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sábado, 30 de noviembre de 2019
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Mis orígenes
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