Supongo que la escritura es una manera de ejercitar cierta voz. Ejercitarla hasta que comience a decir las cosas con los modos que exige el tiempo en el que son dichas.
Un reloj que finalmente adquiere la hora del mundo.
A fin de cuentas, no hay mucho más allá del hecho de que estamos a la espera de una gran ola que ha sido anunciada. Y sobre el papel la queremos describir. Pero no llega.
Archivo del blog
sábado, 30 de noviembre de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Caleta Tankah 2
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
-
Sigue el ritmo de los días y las estaciones, con la alegría de quienes viven el instante como los pájaros. Cada mañana, gracias a su sonri...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Una vez levantado de la siesta, y luego de quedarme mirando el techo un buen rato, decidí que lo mejor sería terminar algunos dibujos que te...
No hay comentarios:
Publicar un comentario