Estamos acá en el borde del muelle.
Los peces saltan en una laguna
totalmente estática y a la vez plástica.
A medida que el sol se pierde
el frío gana fuerza.
Lo soñado está hoy,
solo por hoy, acá con nosotros.
Los vuelos circulares de los pájaros
son enormemente dulces hoy.
Y sus cantos y sus formas de posarse
en las ramas. Saltar una vez más,
ir por el pasto también.
No sabía que todo esto podía ser tan lindo.
No sabía que te podías acostar
así sobre el muelle y mirarme.
Archivo del blog
jueves, 9 de julio de 2020
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Villa Berna
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario