es capaz de calmarme
un pez entrevisto
gracias a que puede
aunar los colores delante
del cielo y resumir así lo dorado
hasta que sea
un pez entrevisto
en el clímax de la ola,
en parte azul, en parte
verde.
Me levanto a las ocho y cuarenta y seis. Dejé la persiana subida y espero, en esta época de otoño avanzado, que la luz me despierte. Y por ...
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