La pequeña rama, casi negra ya,
va con la corriente al filo de una cuneta
con pequeños hielos que bajan
también de las montañas
junto a otras ramas
caídas de otros bosques.
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
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