La pequeña rama, casi negra ya,
va con la corriente al filo de una cuneta
con pequeños hielos que bajan
también de las montañas
junto a otras ramas
caídas de otros bosques.
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario