Le escribiste,
desde la misma ciudad de siempre:
para contarle de la continuidad
de un tiempo caluroso
y cosas sin importancia.
Y al final contabas que
pájaros de varios hemisferios,
iban a llegar al cedro azul
más próximo a tu ventana.
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
No hay comentarios:
Publicar un comentario