lunes, 13 de junio de 2022

Aquel invierno

 

Ese invierno fue muy frío. Los perros ladraban continuamente afuera, suponíamos que por el hambre. No había otra opción que permanecer cerca del fuego de la chimenea. Los troncos ardían como lo más esperanzador que había en la tierra. Y al mismo tiempo eran lo más aterrador de todo: eran el mismísimo tiempo. Lo bueno era que teníamos la posibilidad de pasarnos el día mirándolos.

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