París. Lado izquierdo del Sena. Casi enfrente de Notre Dame. Espero a mi mujer y a mi hijo que están comprando un gorro en un negocio a mi derecha. Estoy reclinado en una pared junto a una puerta viendo pasar a la gente. Primero pasa una familia. Puede que sean de algún lugar de europa del este o tal vez el inicio de Asia. La señora que pasa al lado mío tiene un aspecto tan agresivo y primitivo que me deja pensando... Y en eso aparece una joven francesa. Amablemente, me pide que me corra para que ella tome una foto. La de una friso justo arriba de mi cabeza. Un león con una anillo en su nariz. La miro bien a la joven: tiene el pelo teñido de un tono rojizo y una calzas también con tonos que van del bordó al rojo. Entonces, me corro y ella toma la foto agradecida. Luego se va y yo cuando la joven está lo suficientemente lejos hago lo mismo.
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