Ida a Montmatre. En la iglesia, una mujer rezaba murmurando detrás. Me gustó ese tono suave y devoto y también me encantó que lo usara para silenciar a los turistas que alzaban la voz detrás nuestro. La iglesia es una meca turística y como tal está fuera de mi interés. Personas ofreciendo candados para un ritual cursi, cantautores alterando un día gris y frío con una niebla inusual. Después, nos encaminamos a un tardío almuerzo en un bistró donde fuimos atendidos por un hombre simpático que había vivido en Montevideo, Uruguay. Dijo haber tenido un restaurante en Pocitos. Eentre sus clientes habituales, nos aclaró, estaba el actual presidente de Uruguay (del cual tenía mala opinión.) Más tarde, caminata hasta el Trocadero a un lugar que tiene buenos chocolates calientes a precios injustos. Otra parte del "circuito turístico." Con todo, el trayecto por la ciudad, la visión de edificios congruentes entre sí, parte de un entramado que guarda una correspondencia estilista, me ha gustado. Después, vuelta otra vez a Saint Honoré y caminar en el frío frente al río oscuro.
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sábado, 28 de enero de 2023
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