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miércoles, 22 de febrero de 2023
A la hora de la siesta
Esos días, a la hora de la siesta, bajábamos entre cardos con puntas violáceas para seguir por donde crecían unos frutos rojos con forma de bolitas muy valorados por los zorzales. También en esos días sacaste la foto del dorado, que debe de estar en algún cajón. En la imagen, unas burbujas se deslizan alrededor de una piedra de por lo menos medio metro de alto, junto al dorado que todavía respiraba. Se lo ve acostado sobre la piedra y nosotros a su lado sonrientes.
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