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viernes, 28 de julio de 2023

El río se quedaba quieto

 

Estábamos frente al río.

Había una luz de invierno 

que descansaba en la 

plasticidad de los sauces.

Gracias a un viento tibio,

tu rostro no tenía un solo rasgo

de imperfección o de soberbia.

 

Cuando nos fuimos, 

unos pájaros, pequeños, 

simpáticos y de dos colores

nos acompañaron. 

Me pareció entonces 

que el río se quedaba quieto.

 

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