lunes, 11 de marzo de 2024

El fin de una era

 


Parados en la orilla, 

mirábamos la laguna.

 

Es amplia, dije. 

Así deberían pasar los días y los años. 

En la contemplación del agua, 

dijiste atenta al ir y venir de las olas. 

 

Sin embargo, uno no se contenta con eso. 

Es difícil desarmar el intento de sostener 

una imagen del éxito, dijiste. 

 

Una pluma entonces pasó cerca. 

Vuela, agregaste, pobre, tan sola. 

 

Estábamos frente a las esculturas 

de uno de los llamados genios del arte 

en un campo reverenciado por la primavera

y pronto llegaría el fin del día. 

 

El momento para disfrutar del viento 

y de las parsimoniosas vacas. 

 

Detrás nuestro iban y venían 

los pájaros en busca de sus nidos

y en ese trajín cantaban unos y otros. 

 

Me fijé en unos de un negro brillante. 

Claro, cuervos, me dije. 

El fin de una era. 

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