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lunes, 4 de marzo de 2024

Una vez en una iglesia

 

Por la ruta, cuando pasaban 

camiones como caballeros 

obligados por sus cruzadas,

alcanzabas a leer de qué empresa 

eran. Entonces, por una asociación extraña,

una angustia imprecisa y antigua,

regresaba.

 

Y te decías que solo podrías mejorar 

cuando encontrases de nuevo 

una paz que habías avizorado 

una vez en una iglesia 

(pero ya no recordabas en cuál).

 

 

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