viernes, 28 de junio de 2024

El gran eucalipto

 

En mi sueño, iba feliz al galope a caballo, pero cuando el animal pisaba un pozo, nos caíamos y dos toros arremetían para toparme. 

 

Y en el último instante, con lo justo, me esquivaban. 

 

Después, mientras estaba todavía en el suelo recuperándome, me saludaban unos peones que pasaban por el río subidos a los mismos camalotes que veía de chico desde el barco de madera que parecía un pueblo flotante. 

 

Me desperté agitado y abrí los postigones. Recién entonces, vi que la luz de la mañana asomaba sobre la copa del gran eucalipto. 

 

 

 

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