Sobre la orilla más cercana, señalaste un arbusto: en su copa tenía frutos rojos y pequeños. En ellos se dejaban ver las gotas del rocío. Era un ciruelo en flor que destellaba.
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
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