Al final de una larga noche helada
los perros aúllan bajo las estrellas.
En tu sueño, ella tiene un vestido blanco
cerca de un mar con marrones y celestes
capaces de seguir hasta el horizonte.
Me levanto a las ocho y cuarenta y seis. Dejé la persiana subida y espero, en esta época de otoño avanzado, que la luz me despierte. Y por ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario