Al despertar, para serenarte,
cerraste los ojos. Esperabas
una señal, pero no había
nada distinto a la oscuridad.
Y esa luz tan deseada nunca llegó.
Un día extraño en el que me desperté nueve y media, un día de sol con cierto calor. Es el comienzo del otoño. Me puse a trabajar en casa, ...
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