En el blanco refulgente de la luna
creíste ver una bandada de patos.
Volaban sobre unas montañas dibujadas
y, gracias a los tenues grises,
había una atmósfera soñada.
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
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