Muchas de tus ocupaciones
se limitaban a encontrar
una piedra en el zapato,
y después la cuestión pasaba
por sentir la piedra a cada paso.
Meditabas tanto sobre la piedra
que te absorbía el trabajo de pulirla.
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
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