Me preguntaba cuál sería el camino de mi vida mientras pasaban los años. Pero nunca obtenía una certeza liberadora. Aunque persistía esperanzado con la idea de recibir una respuesta que me dejara esclarecido y sereno. Hasta que una vez, al volver a una casa ubicada entre las montañas y el mar, después de visitar un teatro milenario e imaginar sus representaciones trágicas, apenas volví sobre la misma cuestión, no quise ahondar más, y entonces la noche, serena, como tantas veces, volvió a convertir de a poco en negro el mar que disfrutaba desde lo alto.
Archivo del blog
jueves, 16 de enero de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Día gris de calor
Un día de sol con falta de aire y también una canción que se repite. Van a despertar del sueño, dice la letra. Sale de un bar la música. Esa...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Cuando te adentraste en el agua helada de la orilla para sentir las pequeñas olas, mirando el horizonte, pensaste que si cambiaras tus cre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario