Iba por jardines en donde abundaban las Santa Ritas, los pinos y los cactus, entre otras muchas especies que la isla generaba como el complemento necesario para honrar a un mar que tendía a permanecer manso y por donde, desde tiempos inmemoriales, habían llegado personas de todos los confines a generarse riqueza y placeres. Ahora ellos estaban grabados en las piedras de templos levantados con la intención de honrar al cielo y generar un paraíso en la tierra.
Pero las tragedias también habían llegado. Al parecer, solo para cubrir a tanta belleza con la sensualidad y la fuerza necesarias para llevarla a un punto todavía más cercano al azul del mar.
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martes, 14 de enero de 2025
Villa Comunale di Taormina
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