Archivo del blog

sábado, 26 de julio de 2025

Alfama

Entro a una catedral algo pesada, con retratos de hombres —obispos, cardenales— que consagraron su vida a ordenar a los hombres según ciertos intereses, en este caso previsibles. Ya en lo alto, una puerta abre a una terraza donde descubro, más allá de la ciudad, la vista del río y del mar cuando se encuentran. Y capto la paz del mundo, la de Dios, supongo.


No hay comentarios:

Ciudad de Wanda

Después del tour histórico regresamos a la recepción. Preguntamos a la joven que nos atiende acerca de la posibilidad de ir a almorzar al ho...