Llegar al punto del silencio y de la quietud. Eso me interesa por sobre todas las cosas. Captar el movimiento casi imperceptible de la rama de un laurel. Ocurrió más temprano, al final de la tarde, en uno de los últimos días de invierno, cuando todo estuvo en calma un instante. Pero enseguida regresaron los pensamientos. Lo único cierto es que esa rama se movió apenas.
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miércoles, 10 de septiembre de 2025
La rama
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