Mañana de sol en un pueblo alejado de mi ciudad. Falta poco para el comienzo de la primavera. Más temprano, al amanecer, escuché el canto de un gallo. Miré por la ventana de mi hotel, pero no lo vi. Solo estaban los árboles, todavía sin hojas, en los terrenos de las casas. Había una bruma que volvía a la escena un sueño consciente. Algo indescifrable. Volví a mi cama feliz. Intuyo una confianza en mi cuerpo que avanza. Cuando llegue, cambiará todo.
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lunes, 8 de septiembre de 2025
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