Me levanto después de vivir una serie de sueños intensos que quieren dejar ir miles de millones de eventos que no se drenan, permanecen a la espera de una interpretación que no se consuma. Ellos y mi cuerpo lo saben; es imposible. Brea en la proa de un barco. No queda más remedio que intentar dejar que salgan, que los millones de eventos, pertenecientes a esta vida y quién sabe si a vidas pasadas, abandonen mi cuerpo, entren al agua, se pierdan en una inmensidad, como muchos peces, que alguien suelta para que el mar los trate mejor.
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domingo, 21 de diciembre de 2025
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Villa Berna
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