Fuimos por senderos adornados con robles
que vimos crecer hasta conformar
el bosque donde unas rosas blancas
sugieren la posibilidad de volvernos fuertes
y al mismo tiempo etéreos.
Arriba, un espacio azulado,
con un tono certero y luminoso,
habla de los que ceden para que los días
dejen de ser repetidos y vacíos.
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martes, 20 de junio de 2017
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