Y muchas noches sufrías
por la falta de una paz
que habías avizorado
aquella vez en una iglesia
(ya no recordabas cuál).
Y sin embargo,
ese recuerdo,
perfecto y luminoso,
era tu gran objetivo.
Viernes. Un día insulso porque no emprendí el camino al club junto al río para, después de trotar, quedarme un rato mirando el agua. Pero q...
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