Y muchas noches sufrías
por la falta de una paz
que habías avizorado
aquella vez en una iglesia
(ya no recordabas cuál).
Y sin embargo,
ese recuerdo,
perfecto y luminoso,
era tu gran objetivo.
Ya el cuerpo comienza a cambiar de manera clara, concisa, a veces fuerte. Esa manera que tenía de saltar, esa agilidad, está en mis recuer...
No hay comentarios:
Publicar un comentario