Apenas los remeros
se lanzaban por los canales,
subías con ella a la terraza
para quedarte apoyado
en la baranda,
atento a sus piernas
y a los roces casuales.
Volver a encontrar el placer de escribir. De registrar un poco lo que me ocurre. Eso quiero lograr. Pero no es fácil. Máxime cuando se está ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario