Apenas los remeros
se lanzaban por los canales,
subías con ella a la terraza
para quedarte apoyado
en la baranda,
atento a sus piernas
y a los roces casuales.
Volvemos. El trayecto de vuelta se me hace más liviano. No sé si porque voy más rápido al conocer el camino. Al llegar a la entrada del parq...
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