Hubo un pájaro hoy
que se posó en la baranda
que limita la pileta, me miró,
un benteveo, ahora que recuerdo.
Le arrojé un trozo de pan
desde la galería
y el pájaro voló hacia
un álamo detrás.
Poco después,
volvió directo a buscar
el pan que le había tirado.
Una suerte de alegría
me generó un movimiento de energía
a la altura de mi rodilla izquierda.
Algo quería bajar por mi cuerpo
también llegar a la tierra,
como el trozo de pan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario