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miércoles, 11 de septiembre de 2019

Poder de fuego

Vuelvo a esas cuadras conocidas,
transitadas miles de veces,
que aprendimos a amar
porque son el territorio que a fuerza
de volverse sabido y sufrido
ha terminado por pertenecernos
y nosotros por ser su fuego
y ya todo lo calculamos con él.

lunes, 9 de septiembre de 2019

El origen del arte

Vemos la fulminante 
destrucción del campo
y el fuego y el humo 
sobre unos conscriptos.

Esas llamas nos invaden
para magnificar 
las penurias que impactaron 
en nosotros
y desde entonces llevamos

como quien lleva
una coraza destinada

a que la brea permanezca 
en un agujero que desea 
ser más negro.

Pero por suerte, para salir 
de esa oscuridad,

el arte bajó 
hasta nosotros,
y desde entonces nos espera.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Rosa en reposo

Soñé que podía abstraerme
de los ruidos y de la locura,
y de todas las llamas que circundan el cuerpo
cuando se enciende y lo que consume
es un alma verde y pegajosa
que cuesta sacar de las entrañas
porque pertenece a una vaca que anida
en lo más profundo de nuestro hígado.

Los místicos tal vez saben algo de esto que digo.
O lo tal vez no, porque cada día que pasa
me convenzo de que tenemos una flor
intensamente personal también, y esa flor, una rosa,
la debemos hilvanar en la especialidad absoluta de nuestra consciencia,
una que es blanca por momentos,
amarilla por otra, roja, y finalmente rosa,
y resume a todos los astros, los duerme y los calma.

jueves, 5 de septiembre de 2019

En la rama de un árbol

Deseo que muchas cosas que no tengo
sean por fin un hálito de un gran jazmín.

Y que él tienda a aparecer y desaparecer
y que para mí su intermitencia sea
un pájaro que por momentos canta y por otros no.

Cuerpo

Volver por un día a los tiempos
que armaban un enorme río
en donde nos bañábamos
deslumbrados por la belleza
de cuerpos que se volvían más queridos
mientras disfrutábamos de una consciencia
en donde aún no intuíamos
que la sensualidad del paisaje
era lo que nos proyectaba
en esos fulgurantes y nerviosos cuerpos.

martes, 3 de septiembre de 2019

Carta para el verano 2020

El mundo cambia hacia un lugar que no sabemos
qué provecho tiene. Las playas sufren cada año.
Veo más y más construcciones erguidas afeándolas.
Los huracanes llegan para volarlas
pero los hombres exigen nuevas vistas.

Las palabras se multiplican
en un intento de fijar una voz capaz de definir
algún tipo de interés,
o un camino redituable para quien lo adopte.

Pero al final,
después de muchos contratiempos,
eso no ocurre.

El vacío que cae sobre los sentidos,
de pronto estériles,
no ayuda a justificar desafíos y costos,
pero significa que estamos libres.

Ya no funcionan los discursos.

Los gestos sólidos y pétreos,
que armaban enormes edificios, tienden a diluirse.

Y al mismo tiempo nos sentimos insustanciales;
o más bien tristes por no tener un punto certero
hacia donde apuntar nuestros esfuerzos.

Nos encomendaron construir algo
y no es seguro que lo estemos logrando.

Y sin embargo, deseo verte de nuevo
para compartir una tarde sobre la arena,
cerca del agua, también próximos a eso
que llamamos un instante
dulce e infrecuente de paz.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Aquellos días felices

Un manto, una luz detrás, una noche también,
la posibilidad de viajar por la ruta mucho tiempo,
sin sueño y a la vera de melodías pequeñas y fantásticas,
y un amor por los bichos
que en el medio del verano:
se mostraban excitados como nosotros
por tomar incluso más
que lo que el escenario magnificaba.

Paramos en una estación de servicio,
pusimos el auto un poco alejado,
y nos fuimos a la orilla de un río que apenas sonaba
a diferencia de los autos que a velocidades frenéticas
iban y venían detrás de algo que nosotros
ya no buscábamos.

Nuevo aire

 Viernes. Un día insulso porque no emprendí el camino al club junto al río para, después de trotar, quedarme un rato mirando el agua. Pero q...