Hoy pinté unos caballos hermosos como nunca antes,
les puse unos pinos y un fondo azul estrellado
y cuando terminé me puse a mirarlos; no lo podía creer:
iban a trotar para algún lado; tan feliz estaba.
Hasta que tomé conciencia de los defectos,
los problemas de representación, la falsedad
de ciertas proporciones, los desaciertos y tantas
cosas más. Por último, borré todo y en busca
del primer instante deslumbrante inhalé suave.
Archivo del blog
lunes, 10 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tipo de vida
El día prometía ser de sol pero está más bien nublado. Después del desayuno me resuelvo a pintar un poco. No avanzo mucho con la pintura, p...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Hoy, más temprano, me puse a escribir y luego a contrastar esa escritura con el chat inteligente. La verdad es que entablar un diálogo con...
No hay comentarios:
Publicar un comentario