Y cuando vino la noche,
viste las estrellas
entre los árboles.
Y la perra se detuvo
y miró también
para arriba.
O eso te pareció
por un instante.
Salimos cerca del mediodía. Esta vez, por suerte, no me despertaron los hombres de la casa vecina de atrás (los que estaban cortando baldos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario