Día curioso. La secuencia fue así: Le dictaba a mi celular en la esquina de mi oficina, antes de cruzar la calle, cuando un motociclista, con el semáforo en rojo y sin casco, avanzó con una mujer atrás que intentó arrebatarme el teléfono. Por suerte, retuve el celular y luego la patente; solo las letras, porque los números estaban borrosos. AVT alcancé a ver. Después, corrí hacia ellos, Pero no los encontré. Opté entonces por tomarme un taxi a ver si los encontraba. Pero en vano. Solo rescato la charla con el taxista. Días atrás, me dijo que vio un episodio similar a una cuadra de mi evento. Este país tiene gente desgraciada o muy noble, le comenté. Se vive en los extremos. Una creencia absurda que mantengo porque necesito sostener una fantasía para crear realidades paralelas. Detrás está la imposibilidad de aceptar un escenario tan complejo y extenso que me resulta imposible de comprender.
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domingo, 26 de octubre de 2025
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