Cuando los remeros se lanzaban
por los canales, subía con ella
a la terraza y me quedaba
apoyado en la baranda
atento a los roces casuales.
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario