Archivo del blog

jueves, 22 de octubre de 2026

La hora de la verdad

 Cincuenta y tres años. Hoy mi día se consumió en gran parte en la oficina porque esa oficina ha sido lo único que he podido sostener, en forma rentable, constante, sostenida, incólume, durante más de treinta años, desde que empecé a estudiar derecho, en desmedro en teoría, de lo que soñaba hacer -ser artista-. Hoy a la salida de la oficina -seis menos diez de la tarde-, cuando ya casi anochecía, cruzando la plaza, un día gris que se iba, casi mirando el Teatro Colón, dejando atrás el Palacio de Tribunales, pensé: me dirijo al taller para pintar al menos una hora, dos a lo sumo. 

No hay comentarios:

La hora de la verdad

 Cincuenta y tres años. Hoy mi día se consumió en gran parte en la oficina porque esa oficina ha sido lo único que he podido sostener, en fo...