Claro, uno está a la espera de una voz
que se muestra espléndida, bruñida
de algún modo segura
y después resulta que es un gatito
que subió al pino más alto y sin demasiada
gracia se lanza sobre el pasto recién mojado
por la mañanita. Esperemos rezar algún día
con algún grado de convicción
y con la mirada en alguna cumbre
espolvoreada en visiones de un color
azul o turquesa. O podrían ser ambos colores
en las plenitud de un agua que corre
en forma cada vez más
firme en busca de otra frase
que uno piensa de forma ingenua.
Archivo del blog
domingo, 5 de julio de 2015
Los monos que cantan
Los montones de espacios
de pobreza en la periferia
de una voz que se empecina en repetir
las variantes más trilladas del habla
mientras las chicas que se incorporan
a la noche esparcen su pintura
por los sables que se alzan
para de alguna manera honrarlas
en la plenitud de sus goces.
Hay que soltarse, escucho.
Hay que ir a lo alto de esa
torre para ver mejor el río
que como si fuese una lava diluida
viaja con mucho envión.
No hay forma de decir mejor
las cosas, al menos para mí
que estoy a veces de lo más pancho
y siento que esos enanos de la mejoría
me toman para llevarme un poco más
alto en el teatro más hermoso que está en
medio de un selva rimbombante de monos
que de forma espeluznante cantan y cantan
vaya a saber qué cosa.
de pobreza en la periferia
de una voz que se empecina en repetir
las variantes más trilladas del habla
mientras las chicas que se incorporan
a la noche esparcen su pintura
por los sables que se alzan
para de alguna manera honrarlas
en la plenitud de sus goces.
Hay que soltarse, escucho.
Hay que ir a lo alto de esa
torre para ver mejor el río
que como si fuese una lava diluida
viaja con mucho envión.
No hay forma de decir mejor
las cosas, al menos para mí
que estoy a veces de lo más pancho
y siento que esos enanos de la mejoría
me toman para llevarme un poco más
alto en el teatro más hermoso que está en
medio de un selva rimbombante de monos
que de forma espeluznante cantan y cantan
vaya a saber qué cosa.
Ruta 9 y muchos kilómetros
La aceleración y desaceleración
del campo mientras las vaquitas pobres
continúan pastando y pastando.
Los vuelcos que a veces tienen
los camiones
y la inspiración que se pierde
a manos de la insolvencia
de la falta de ideas que asume
el terreno conocido por los vándalos
esos seres que atronaban la civilización
¿o eran ellos los que venían a darle
impulso al tiempo sobre el tiempo
que se había plantado
como un estupefaciente atroz
sobre la verdadera ciudad de Dios?
No hay Dios, ni dios, ni diosito
sobre el campo a medida que anochece
y uno debe seguir, y seguir, no dormir
no estar erecto sobre la idea tan recurrente
de pensar siempre en lo mismo
que es sobre lo que no se debe pensar.
A veces te agota eso
como te agota la fantasía
que esparcen las mujeres
cuando se perfuman y piensan
que sus dones te llevan hasta lo más lejos.
del campo mientras las vaquitas pobres
continúan pastando y pastando.
Los vuelcos que a veces tienen
los camiones
y la inspiración que se pierde
a manos de la insolvencia
de la falta de ideas que asume
el terreno conocido por los vándalos
esos seres que atronaban la civilización
¿o eran ellos los que venían a darle
impulso al tiempo sobre el tiempo
que se había plantado
como un estupefaciente atroz
sobre la verdadera ciudad de Dios?
No hay Dios, ni dios, ni diosito
sobre el campo a medida que anochece
y uno debe seguir, y seguir, no dormir
no estar erecto sobre la idea tan recurrente
de pensar siempre en lo mismo
que es sobre lo que no se debe pensar.
A veces te agota eso
como te agota la fantasía
que esparcen las mujeres
cuando se perfuman y piensan
que sus dones te llevan hasta lo más lejos.
Barro sin alfalfa
La acción de todo lo que simula ser un páramo
en la fragante lucha por incorporar nuevas palabras
que nos suman en un suave ondulación
con efectos adversos y también benignos
porque benigno y adverso
son caras que dejan de estar tan bien dibujadas
en la medida que los ruidos señalan otras latitudes
más allá de los hielos que emparejan la irrealidad
que traen los lobitos recién salidos del vientre
de las madres cariñosas y al mismo tiempo ariscas
en su suma de errores y aciertos
en las cumbres de la desesperación que te ofrece un juego
a los fines de sentirte en una ruleta
que se acelera cada instante más y después
como por arte de magia
se achica en forma instantánea
en los alambrados
del campo cubierto de barro sin alfalfa
y sin granos también.
en la fragante lucha por incorporar nuevas palabras
que nos suman en un suave ondulación
con efectos adversos y también benignos
porque benigno y adverso
son caras que dejan de estar tan bien dibujadas
en la medida que los ruidos señalan otras latitudes
más allá de los hielos que emparejan la irrealidad
que traen los lobitos recién salidos del vientre
de las madres cariñosas y al mismo tiempo ariscas
en su suma de errores y aciertos
en las cumbres de la desesperación que te ofrece un juego
a los fines de sentirte en una ruleta
que se acelera cada instante más y después
como por arte de magia
se achica en forma instantánea
en los alambrados
del campo cubierto de barro sin alfalfa
y sin granos también.
viernes, 3 de julio de 2015
Plaza San Martín, luna llena tras el Cavanagh
Una distensión fuente de múltiples
emociones que permanecen como
los borrachos que se empecinan
en estar en la barra ajenos
a los tiempos de los otros.
emociones que permanecen como
los borrachos que se empecinan
en estar en la barra ajenos
a los tiempos de los otros.
miércoles, 1 de julio de 2015
Cuando los ruiseñores cantan
Lo intransferible de la experiencia
del saber que está como empotrado a las grutas
que se mantienen en silencio
a la hora de hablar por hablar
cuando los ruiseñores cantan.
del saber que está como empotrado a las grutas
que se mantienen en silencio
a la hora de hablar por hablar
cuando los ruiseñores cantan.
Esa infancia
Se envuelve
en su resolución
por ir hacia lo importante
que está en el lecho de un río
que a la vez es una imagen soñada
por un ogro que habita lo profundo
de la selva de chocolate en donde
los dibujos de los árboles negros
se mezclan con los tonos de verde
de un modo hermoso y certero.
en su resolución
por ir hacia lo importante
que está en el lecho de un río
que a la vez es una imagen soñada
por un ogro que habita lo profundo
de la selva de chocolate en donde
los dibujos de los árboles negros
se mezclan con los tonos de verde
de un modo hermoso y certero.
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